martes, 29 de noviembre de 2016

Solomillo Mostaza y Miel


Más fácil y rápido que la receta de hoy imposible! Además como lo vais a ver, no necesitamos muchos ingredientes para realizar este sabroso solomillo de cerdo. En casa lo comemos a menudo, nos gusta mucho el agridulce y también le gusta al pequeño compinche. Ya sabéis (o os podéis imaginar) lo difícil que es complacer a los más pequeños de la casa y cuando veo que algo le gusta al nene lo dejo bien apuntado en mi "lista de platos que gustan a todos" jaja! Digo a todos porque el niño grande también me da quebrados de cabeza... A veces son 3 comidas que tengo que preparar por cuestión de gustos, ya sabéis, son como los colores! Jeje! Venga, vamos con la receta!


Para 3 personas
1 solomillo de cerdo
1/2 cebolla
2 cucharadas de miel
1 cucharadita de mostaza "à l'ancienne" (la de los granitos)
Aceite

Cortamos el solomillo en rodajas de 2 cm más o menos y la cebolla en juliana.


En una sartén, echamos un poco de aceite y freímos la cebolla hasta que este translúcida y añadimos la carne. La sellamos de los dos lados y luego dejamos que se haga.


Una vez que esté hecha, retiramos del fuego y reservamos. En la misma sartén, echamos la miel y la mostaza (en este orden). Dejamos que se caliente todo durante 2 min sin dejar de remover y volvemos a meter en la sartén el solomillo con la cebolla, removemos un poco hasta que la carne se impregne de la salsita y voilà! Fácil no? 


Hay que comerlo enseguida bien calentito, lo podéis acompañar con arroz que sería lo ideal, con la salsa queda delicioso y sino pues también unas patatitas le viene bien 😋

  
La semana que viene ya entramos en el mes de diciembre y con ello empieza la carrera contra reloj para las Navidades, estoy ya buscando ideas para proponeros... A ver lo qué encuentro! Mientras tanto os deseo una feliz semana et...


Bon appétit!!

martes, 22 de noviembre de 2016

Financiers de Philippe Conticini


Hoy vengo con otra receta de mi gran chef repostero (mi favorito 😍) Philippe Conticini. Ya estáis pensando "Oh la la! Siendo una receta de chef va a ser super complicado!..." Y ya os digo que os equivocáis 😉 ... La receta no es difícil y es por eso también que me encanta este hombre: él siempre piensa en nosotros, reposteros amateurs que luchan en la cocina para conseguir un simple "chou" o una sencilla "crème pâtissière" haciéndonos las cosas más fáciles. Os cuento la receta y me decís si la veis engorrosa jeje!


Para 9 financiers
1 molde con 9 cavidades de 8.5 cm de largo, 4 cm de ancho y 3 cm de alto (es un molde muy común en Francia para hacer los financiers, aquí no sé pero me imagino que habrá y sino siempre nos queda Amazon jaja!). Se puede también usar moldes para muffins 😉.
90 g de almendra molida
95 g de azúcar glass
1 cucharada de extracto de vainilla
1 pizca de sal en escamas
45 g de harina
130 g de claras de huevos (4 más o menos, se pesan)
84 g de mantequilla
6 g de aceite de girasol

A ver, la receta es fácil pero no deja de ser de un chef de repostería por eso es tan preciso con las medidas jeje!

Empezamos con la mantequilla, la ponemos a calentar en una cacerola pequeña hasta que tenga un bonito color avellana, de hecho dará un ligero olor a avellana, es muy curioso. Reservamos.
En una fuente, mezclamos con un batidor de mano el azúcar glass, la almendra molida, la harina, la vainilla, la sal, el aceite y las claras de huevos, todo a la vez, no tiene importancia.


Mezclamos bien y añadimos la mantequilla templada. Et c'est tout! El chef aconseja dejar en la nevera la masa durante 12 horas pero yo no lo hice y los financiers salieron muy bien.


Engrasamos bien cada cavidad de nuestro molde y repartimos la masa.


Yo quise añadir mi toque y les eche unos arándanos a cada uno pero los podéis comer sin nada que estarán iguales de ricos.


En el horno precalentado a 170º, metemos nuestros financiers durante 17 minutos, depende también de vuestro horno (calor arriba y abajo y con aire).
Al sacarlos, esperamos unos minutos antes de desmoldar y degustamos los bizcochitos tibios, divino!! Se comen también muy bien fríos así que no los devoréis de una sola sentada con la excusa de que se tienen que comer tibios jajaja!



Es una receta ideal para aprovechar las claras que nos han quedado al hacer una crema pastelera por ejemplo y viceversa 😉.


Bon appétit!

martes, 15 de noviembre de 2016

Croustade De Portobellos


Es difícil hacerse un hueco en la blogosfera, yo aún estoy luchando para sobrevivir jaja! Pero poco a poco vas conociendo gente y formando una "familia bloguera" que eso el lo más bonito por tener un blog. Vas aprendiendo trucos de algunos, recetas insospechables de otros y hasta vas conociendo poco a poco los gustos de cada uno. Por eso, esta semana, dedico esta receta a mi queridísima Concha porque sé que le encaaaaantan los Portobellos ;). Es una receta antigua, una de esas que mi madre aprendió en la escuela. En la original, se usan champiñones blancos pero he querido tunear un poco la versión anterior. También he sustituido la bechamel por la salsa Mornay, la que usó Concha en su receta de Coliflor y setas con salsa Mornay y quedó la cosa deliciosa! Si algunos aún no conocen el champiñón Portobello, es una variedad quizás más suave y algo dulce pero sobretodo de carne más tersa que el champiñón blanco y es un vicio de lo rico que está. Esta también delicioso en ensaladas, crudo. Y ya que os tengo convencidos con estas explicaciones, vamos con la receta! 


Para 4/5 tartaletas
1 masa quebrada del comercio
Guarnición
250 g de Portobellos
1 nuez de mantequilla
Unas gotitas de limón
Sal y pimienta
Salsa Mornay
30 g de mantequilla
30 g de harina
2 vasos de leche
Sal y pimienta
100 g de queso rallado

Precalentamos el horno a 180º. Sacamos la masa de la nevera unos minutos antes para poder manipularla mejor. Rellenamos nuestros moldes untados de mantequilla con discos de masa. 


Picamos con un tenedor y si podemos, metemos garbanzos o judías secos en las tartaletas para evitar que se suba la masa. Dejamos en el horno unos 20 minutos. Intentamos que no se enfríen mucho. Podemos dejarlas en el horno entreabierto.
Mientras vamos preparando la guarnición: lavamos los champiñones y los secamos. Los cortamos en láminas.


En un cazo, los freímos con la nuez de mantequilla y las gotitas de limón unos minutos hasta que veamos que esten hechos. Salpimentamos y los escurrimos. Reservamos.


Ahora nos liamos con la salsa Mornay. Hacemos una bechamel: en el mismo cazo que hemos usado para hacer los champis, a fuego medio, metemos la mantequilla y dejamos que se derrita, no dejamos de remover, tiene que dorarse un poco. Añadimos la harina y mezclamos bien hasta obtener una pasta. Echamos la leche fría de golpe sin dejar de remover para evitar los grumos. Bajamos un poco el fuego y seguimos removiendo hasta que espese la mezcla. Fuera del fuego, añadimos el queso rallado y mezclamos hasta que este derretido del todo y salpimentamos . Concha lo explica muy bien en su receta (mejor que yo seguro jeje! Y ella usó queso curado, yo usé emmental, usad el que más os guste ;) ). Añadimos los Portobellos a la salsa Mornay.


Rellenamos nuestras tartaletas con la mezcla Portobello-Mornay y las volvemos a meter en el horno a 180º durante 5 min. Y a comeeeer!
Este día, solo tenía masa de hojaldre y me salte el paso de hornear las tartaletas antes de rellenar y salieron iguales de ricas ;). Eso sí, de este modo las deje bastante más en el horno.



Bon appétit!!

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